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Surgimiento de la sociologia y sus padres fundadores

DE LA COMUNIDAD ESTAMENTAL A LA SOCIEDAD DE CLASES
  La sociología nace como ciencia en la etapa final del proceso de disolución de los lazos comunitarios tradicionales, el cual es visto como el origen de la crisis social europea del siglo XIX. La sociología se dedica a analizar la sociedad y los problemas de integración entre sus miembros.

  El feudalismo (siglos IX y XIII) es un sistema económico social y político en el cual la principal relación de producción era la servidumbre. El sistema de producción era fundamentalmente rural, teniendo en cuenta que la población campesina constituía entre el 90 y 95%.

  Durante la Edad Media, la sociedad feudal se dividía entre los hombres libres y los hombres no libres. Los primeros podían pertenecer, o no, a la nobleza o a al clero. Entre estos se encontraban la nobleza, los señores feudales, la Iglesia y el Monarca (que era la autoridad máxima). La pertenencia a la nobleza o a la gleba se establecía por sangre, atributo heredado. Entre los hombres libres se encontraban:

· Vasallos: eran hombres libres que tenían que someterse a un señor feudal mediante el contrato de vasallaje, el cual estipulaba la dominación del señor sobre el vasallo, pero que a su vez implicaba derechos y obligaciones recíprocos.

· Artesanos: vivían en ciudades pequeñas y sin gran importancia, se dedicaban a la producción de mercancías destinadas al comercio de larga distancia, y sin la obligación de servicios a favor del señor. Estos eran dueños de sus medios de producción y tomaban sus propias decisiones de cómo cultivar. Los gremios de artesanos y las guildas de mercaderes eran los que gobernaban la ciudad y los que fijaban los precios de las mercaderías producidas.

  Los hombres No Libres, que era la servidumbre, no eran esclavos en sentido estricto ya que gozaban de ciertos derechos. Entre estos se encontraban la servidumbre doméstica, los cuales eran servidores personales y los servidores de la gleba, los cuales se encontraban unidos a la tierra y si la misma cambiaba de dueño, igualmente no se desvinculaban de ella.

  La Iglesia, en donde los cargos más elevados estaban ocupados por obispos y cardenales, recibía tierras para su cultivo y explotación con el pretexto de ser ofrecida a Dios por su intermedio. La Iglesia recibía un tributo especial, llamado “diezmo” (proporcional a la décima parte de lo producido), que debía abonar la población para ser asignado parcialmente al sustento de los sectores sociales más pobres. Un número considerado de sacerdotes disfrutaba de ciertos privilegios y comodidades, pero sin embargo, el clero rural permaneció en su mayor parte en niveles sociales equivalentes a los del campesinado en general. Los grandes centros monásticos eran los generadores y reservorios “de conocimiento”, y la Iglesia era la encargada de transmitirlo. Por eso las primeras universidades se encontraban ligadas a la Iglesia y los clérigos desempeñaban el papel de intelectuales de la época.

  Los señores feudales más ricos eran aquellos que tenían mayores extensiones de tierras y de vasallos, y por eso se generaban continuas luchas entre ellas con el objeto de apoderarse del mayor número de feudos posibles, lo que los obligaban a tener ejércitos propios denominados “huestes” o “séquitos feudales”. El núcleo de la producción radicaba en el “señorío”, compuesto por u conglomerado de tierras sobre las que el señor ejercía el derecho de ban, o sea, el derecho de la administración de justicia y sobre la base del cual se atribuía el poder de exigir el pago de tributos o el trabajo de quienes allí residían. Las tierras se dividían en diferentes sectores:

  La reserva; que era donde vivía el señor feudal, los mansos que eran las porciones de tierra destinadas al albergue y la producción de alimentos de los campesinos, las tierras comunales que eran las de uso común, donde los habitantes del señorío recogían leña, madera, frutos silvestres y donde podían llevar a pastar a sus animales, y por último, la región de caza que se encontraban a disposición del Señor.

  Una característica definitoria del feudalismo consistió en que el sistema de producción estaba orientado “al uso” y no estaba dirigido al mercado, y por esto no se introducían perfeccionamientos técnicos. En ese sentido, las pérdidas de las cosechas provocaban grandes hambrunas, las cuales favorecían a la aparición de epidemias (como la peste negra) que provocaban una caída abrupta de la población. Esto a su vez, potenciaba el hambre por falta de mano de obra para labrar la tierra y afectó las condiciones de producción.

  Esta situación provocó que la gente emigrara a las ciudades en busca de mejores condiciones de vida, en donde se consideraba que aquella persona que viviera más de un año allí automáticamente comenzaría a ser un hombre libre, lo cual contribuyó al incremento de la población en las ciudades, entonces éstas comienzan a tener rendimientos más importantes.

  El hecho de que la gente comience a mirar hacia la ciudad provocó una disminución de la servidumbre, y como consecuencia la pérdida de poder de los señores feudales. Esto determinó que la reserva comenzara a explotarse a través del método de arriendo, que tuvo dos características diferentes: una se caracterizó por la concesión de parcelas de tierra durante periodos prolongados, mientras que la otra se establecía durante periodos breves. Con respecto a los contratos a largo plazo, los arrendatarios se favorecían en la medida en que el canon pactado se mantenía estable al mismo tiempo que los precios agrícolas aumentaban. Estos trabajadores rurales se enriquecían, transformándose gradualmente en capitalistas.

  En determinadas ciudades aumentó la importancia de las guildas de mercaderes en dimensiones proporcionales al intercambio comercial. Estos, en un principio, fueron intermediarios entre los señores feudales y los artesanos, pero luego comienzan a convertirse en propietarios de los medios de producción (anteriormente de los artesanos). Comienza así la etapa de mercantilismo, donde las ciudades poco a poco tienen mayor importancia, comienza a existir mercancía y comienza a cambiar el concepto de riqueza, donde va a prevalecer el valor de los metales y no del uso.

EL PROCESO DE INDUSTRIALIZACIÓN Y LA CONSOLIDACIÓN DEL CAPITALISMO
  La Revolución Industrial (que se inició en Gran Bretaña a fines del siglo XVIII) representó, además de un cambio sustancial de innovaciones tecnológicas, un conjunto de transformaciones económicas, sociales y políticas que cambió el curso del desarrollo humano. Esta revolución fue un factor crucial que potenció el funcionamiento del régimen capitalista y su progreso y paulatina evolución. El progreso industrial fue consecuencia de la aplicación cada vez mayor de los conocimientos científicos sobre el sistema de producción y de la inversión de capital en forma intensiva y extensiva.

  La expansión industrial fue posible en gran parte por la existencia de mayor oferta de tierra y trabajo y debido al uso del carbón el cual permitió la utilización del vapor como fuente de energía destinado a las maquinarias y el transporte.

  El conjunto de transformaciones produjo un aumento de la población que se asentaba mayoritariamente en las ciudades, y el surgimiento de nuevas clases sociales: los burgueses y proletariados. El aumento de la población se debió a una mejora en la cantidad y calidad de alimentos, un abrupto descenso de los índices de mortalidad y a nuevos avances científicos en la medicina.

  Debido a la reducción de la tasa de interés junto al aumento de los precios y la posibilidad de obtener grandes ganancias, comenzaron a invertirse capitales en el sector industrial, en el cual las instituciones bancarias tuvieron una gran importancia. A medida que el proceso de industrialización avanzaba, creció el mercado interno y las exportaciones y también hubo un progreso en las comunicaciones.

  El comercio con regiones alejadas, de otros continentes amplió los conocimientos geográficos del hombre, y la ciencia cambia la conciencia existente acerca del universo, provocando una revolución en el campo de las ideas.

  Los empresarios reunieron a los obreros en un solo taller o establecimiento fabril, lo que provocó la resistencia de estos. Pero debido a la nueva disciplina empleada por los dueños de las fábricas que aplicaban sanciones muy severas para aquellos que no cumplieran con las nuevas normas, a los obreros no les quedó alternativa más que aceptarlas. Son el sistema fabril aparece una nueva concepción del tiempo, donde la “máquina impone el tiempo de trabajo”; van a haber tiempos pautados (aparece el uso del reloj): tiempos de entrada, salida y comida. Además en las fábricas se entrenaron a algunos obreros para cumplir tareas especiales, como jefe de personal o capataces. Asimismo, para alcanzar mayores niveles de productividad, se otorgaban bonificaciones y también se establecían multas por embriaguez, pereza y por participar en juegos de azar.

INTRODUCCIÓN A LA SOCIOLOGÍA CLÁSICA: DURKHEIM Y WEBER (Juan Carlos Portantiero)
  El origen de la reflexión sobre los problemas sociales comenzó hace muchos siglos atrás, pero vinculado a la filosofía o a la religión; recién aparece la sociología como campo definido de conocimiento, o como las llamadas hoy ciencias sociales, a partir del Renacimiento (siglo XIX).

  Nicolás Maquiavelo fue el primero que reflexiono sobre las ciencias sociales, donde se comienza a partir de su obra la liberación para reflexionar sobre la política, de sus condicionantes teológicos o filosóficos. Surge así la ciencia política que es la relación entre el gobierno y la sociedad; es el primer campo de las ciencias sociales donde no sólo aparece la explicación científica, sino también el arte de diferenciar el “buen” gobierno del “mal” gobierno. Maquiavelo va a desarrollar el tema del poder, en donde va a sostener que la política no es solo tener poder, sino mantenerlo. El surgimiento de las Naciones y de los Estados centralizados ponía en el centro del debate el tema de la organización del poder, que bajo el modo de producción capitalista era pensado como un contrato voluntario entre sujetos jurídicamente iguales en donde no se distinguía lo público de lo privado. Entonces surge el movimiento contractualista (Hobbes, Rousseau, Montesquieu y Locke son representantes) donde comienza a ser pensado como un proceso e construcción colectiva, en donde el hombre precede a la sociedad, la crea y la organiza. Nace la idea de contrato social de la soberanía popular, en donde la gente pueda elegir a sus gobernantes. Luego surge otro movimiento, la economía política que nace en la época del mercantilismo y que va a estar relacionada a partir del siglo XVIII con los problemas que trae la producción, porque comenzaba la revolución industrial. Los hechos políticos y económicos eran concebidos como fenómenos que cruzaban y condicionaban mutuamente.

EL ORIGEN DE LA SOCIOLOGÍA
  Se puede definir a la sociología como ciencia de la crisis porque en el siglo XIV ésta nace en un momento de crisis para dar respuesta a esa situación. La sociología antes era concebida como revolucionaria, a la que le atribuían significados destructivos del orden social, pero en realidad la sociología surge para dar respuestas conservadoras o propulsoras de algunas reformas para garantizar el mejor funcionamiento del orden constituido.

  La sociología parece con la crisis social y política que provocó transformaciones económicas debido a la Revolución Industrial. Con ella aparece el capitalismo que separará lo público de lo privado, donde surge un nuevo orden social, las clases sociales: burgueses y proletariados. Esto provoca que en los sectores conservadores surja un temor por la movilidad social.

  Para dar respuesta a las conmociones que ésta presencia señala aparecerán el socialismo y la tradición sociológica clásica.

  La sociología intentará reconstruir las bases del orden social perdido, debido a la lucha de clases. En este sentido nace íntimamente ligada con los objetivos de estabilidad social de las clases dominantes.

  Al romper la alineación con el Estado, los temas de la sociedad pasan a ser motivo de investigación. Entonces la sociología va a estar dedicada a analizar la sociedad y los problemas de integración entre sus miembros.

  Pero lo problemas que plantea la sociedad tenían que tener una explicación científica, entonces se comienza a buscar leyes científicas de la evolución social, pero desde el orden natural. La sociedad será comparable al modelo del organismo y para su estudio debe analizarse su anatomía (partes) y su fisiología (funcionamiento).

  En el siglo XIX comienza una corriente de pensamiento denominado positivismo que nacen en respuesta a los negativistas (Ilustración o Iluminismo) y van a encontrar su método en el de la biología. Los positivistas van a encontrar todo lo positivo en la sociedad, tratando de conservar el orden social. Proponen la idea de orden y progreso. El positivismo decía que la realidad no debía subordinarse a ninguna razón trascendental.

  La otra corriente de pensamiento que había era el Iluminismo, la cual se funda en la critica, en un época en donde todo responde al orden divino. Los iluministas son un grupo de intelectuales cuyo objetivo era difundir el uso de la razón. Entonces comienzan a criticar el orden existente ya que consideraban que este limitaba la racionalidad humana. Estos van a usar los métodos de la física, que estaban relacionados con la observación y son los primeros que abren un campo de investigación que lleva a descubrir leyes de desarrollo social, que va a ser fundamental para la evolución del pensamiento.

  La Revolución Francesa de 1789 significó la ruptura del antiguo régimen de la sociedad feudal. Esta revolución se desarrolló en el ámbito “de las ideas” expresado por el pensamiento iluminista. La ilustración fue un amplio movimiento que abarcó tres cuartas partes del siglo XVIII, el cual sostenía la igualdad universal de la condición humana y defendía el respeto hacia determinados derechos naturales inalienables, la libertad política frente al absolutismo monárquico y la movilidad social del individuo en contra del orden estamental del antiguo régimen. La Enciclopedia fue una obra extensa impulsada para poder aplicar la “razón” y así obtener conocimientos “ciertos y comprobables”. Esta comprendía un conjunto de descubrimientos científicos alcanzados en la época.

  Otro movimiento es el Romántico-Conservador (corriente retrógrada) que, ante tanta crisis, planteaba volver al viejo orden (reivindicar el orden medieval) porque los lazos sociales estaban rotos. Esta reacción antiluminista tiene nostalgia por el orden perdido y se basa en la filosofía de la restauración. Los precursores de este movimiento fueron De Bonald y De Maistre. El aporte esencial que esta corriente de pensamiento hace a la sociología en cuanto algunos conceptos son: comunidad, autoridad, lo sagrado, status y alineación, y también la concepción de Sociedad como un todo organizado superior a los individuos.

LOS PADRES FUNDADORES
  Montesquieu:
pensador de la Ilustración. Se dedicaba al análisis de las instituciones políticas desde el punto de vista sociológico. Para él las instituciones políticas dependen del tipo de estado y éste a su vez del tipo de sociedad y por eso dedujo que no hay ningún tipo de régimen universalmente aceptable, que cada sociedad debía construir el suyo. Montesquieu piensa que es posible construir un tipo de sociedad basada en la experiencia histórica que permita la comparación entre ellos. Además sostiene que los tipos de solidaridad cambian por la división del trabajo (que luego va a ser retomado por Durkheim).

  Spencer: positivista. Intentó aplicar a lo social el método científico natural. Para Spencer no existían diferencias metodológicas en el estudio de la naturaleza y de la sociedad ya que lo que unía a ambos era las leyes de la evolución, propuestas por la biología. Toma de Darwin el principio de la supervivencia de los más aptos y los traslada al campo social para justificar la conquista de un pueblo por otro. Spencer apoyaba la desaparición de toda intervención estatal y señalaba que la sociología debía demostrar que los hombres no debían intervenir sobre el proceso natural de las sociedades.

  Tonnies: en su libro la comunidad y la sociedad, la sociología parece como conocimiento de las relaciones sociales, producto de la voluntad de los hombres. Sostiene que hay dos tipos básicos de relación entre los hombres: uno es comunidad (como la familia), que está fundada sobre los lazos naturales, asimilados al modelo de un organismo; y el otro es sociedad (como el Estado), que está fundado sobre el contrato, la racionalidad y el cálculo.

  Saint Simón: su teoría, a la cual le atribuyeron por distintos interpretaciones como “Teoría socialista utópica”, constituye una corriente del pensamiento de la sociología considerada como disciplina científica autónoma. Según Simón, la ciencia debía partir de una actitud constructiva para aportar a la creación de un orden renovado de la sociedad. Saint Simón analizó la situación sociopolítica pos revolucionaria y su principal preocupación era la inequidad social y las condiciones laborales de vida degradadas que sufrían los trabajadores. Consideraba que una sociedad más justa permitiría una unión social avalada por valores positivos, y eso se tomaría mediante el progreso del conocimiento científico. Para esto se propone una alianza de los sectores de la producción, sin importar si era el patrón o proletario.

  Simón consideraba productores a los empresarios y obreros, incluyéndolos dentro de la categoría de industriales. Esto se debía a que Simón no percibía el enfrentamiento entre la burguesía y el proletariado. Además sostenía la existencia de 3 momentos atravesados por la evolución intelectual humana: la etapa teológica, luego la era metafísica y por último el estado científico, que adoptaría una metodología basada en las ciencias naturales. Para Simón la última etapa, conocida como “higiene social”, se dedicaría al estudio del comportamiento de los hombres en su interacción colectiva.

  La ciencia desplazaría a la religión en el rol de orientadora intelectual y de cohesiva social, además esta ciencia se apartaría de las especulaciones metafísicas, que según Simón eran “destructivas”.

  Según Simón, el orden del sistema industrial seguiría una vez que los científicos y productores, integrados a la clase productiva, gobernaran la sociedad para conducirla a un desarrollo equilibrado de la misma. Pensaba que a través de la alianza de los sectores intelectuales con los industriales se formaría un bloque sólido de poder como base para una situación permanente de estabilidad social.

  El objetivo final de Simón era el logro de una sociedad armónicamente organizada, de acuerdo con la división industrial del trabajo, donde los individuos puedan integrarse sobre variables laicas y seculares expresadas mediante principios científicos similares al de las ciencias naturales, las cuales legitimarían un proceso de “colaboración” interclasista.

  Augusto Comte: su obra marca de una manera más definida que su maestro (Saint Simón), el límite que separa el siglo XIX, considerado como organizador y positivo respecto del anterior considerado revolucionario y negativo. El objetivo de sus trabajos es contribuir a poner orden en una situación social que definía como anárquica y caótica mediante la construcción de una ciencia que pudiera reconstruir la sociedad.

  Comte toma la idea de Saint Simón de evolución y progreso, pero dentro de un orden. Para él la sociedad debía ser considerada como un organismo y estudiada en dos dimensiones: la estática social, que es el análisis de sus condiciones de existencia, de su orden y la dinámica social, que es el análisis de sus movimientos, de su progreso. Con respecto a la idea de evolución, Comte expresó una teoría evolutiva del saber humano, a través de la Ley de los tres estados donde identifica:

  La etapa teológica: donde existe un orden estable de la estructura jerárquica de la sociedad, que implica la aceptación de los individuos, de las desigualdades sociales y políticas impuestas por las creencias tradicionales de la Iglesia. En esta etapa los hechos son explicados a través de un Dios que crea y dirige a los agentes de la naturaleza.

  La etapa metafísica: comprende el periodo donde fue cuestionado el viejo orden “monárquico-religioso” y se generó la revolución liberal. En esta etapa los hechos ya no son explicados a través de un Dios que crea y dirige a los diferentes agentes de la naturaleza sino que el factor divino es reemplazado por una especie de fuerza oculta, considerándola como si realmente existiese. Los fenómenos se explican mediante supuestas tendencias y predisposiciones abstraídas de la naturaleza.

  La etapa positiva: según Comte, esta etapa es denominada Fenoménica desde el punto de vista de la manera objetiva de estudio, compuesta por hechos y leyes causales; o experimentos desde el punto de vista de la metodología de estudio basado en la experiencia. Este combina los elementos integradores comunitarios con la aplicación técnica racional de los conocimientos positivos a la evolución económica e industrial. La etapa positiva es simbolizada entonces bajo la consigna de orden y progreso, donde la explicación de los hechos queda reducida a sus términos reales.

  El positivismo se limita a la observación de aquello que “viene dado”, en la medida en que nos damos cuenta por anticipado de lo que va a suceder por hechos ocurridos anteriormente que son similares. Para aclarar el significado del término positivo, Comte lo explica como algo real, útil, cierto, preciso, verificable y opuesto a lo negativo que sería los quimérico, ocioso, indeciso, vago, no comprobable y destructivo.

  Según Comte, la Revolución Francesa comenzó cuando la etapa teológica llegó a un límite en el cual se tornó inevitable la desintegración del antiguo régimen y la necesidad de un orden nuevo.

  Emile Durkheim (1858-1917): nace en Francia, su infancia y juventud transcurren en un momento de crisis que abarca el periodo de consolidación y crisis de la tercera república. Todo este contexto de crisis, donde los lazos entre los individuos estaban rotos, es lo que lo lleva a Durkheim a asumir una misión: colaborar en la consolidación de un orden moral que le diera a la nación francesa la estabilidad del antiguo régimen, pero fundada sobre otras bases.

  Durkheim sostiene que los individuos buscan la felicidad y se plantean fines inaccesibles, y al no lograrlos caen en la decepción; pero en nombre de su propia felicidad habrá de conseguir que sus deseos sean satisfechos hasta un cierto límite que sea reconocido como justo. Dicho límite debe ser impuesto a los hombres desde fuera por un poder moral superior al individuo y cuya superioridad es acertada por este; este poder es la sociedad y el límite se expresa a través de una ley de justicia. Entonces, según Durkheim el orden moral es igual al orden social y que este a su vez se expresa como un sistema de normas que se constituye en instituciones.

  Durkheim en 1897 publica un libro llamado “el suicidio”, donde estudia el tema del suicidio como un hecho social. Su punto de partida es aplicar el método sociológico para estudiar el tema del suicidio y parte de que este tiene que ver con la relación de los individuos con la sociedad (con las normas que la sociedad impone). Durkheim identifica 3 tipos de suicidio:

  El suicidio egoísta: se da por un aislamiento demasiado grande del individuo con respecto a la sociedad, cuando falta cohesión social. Es el suicidio de los ermitaños.

  El suicidio altruista: se da por una unión demasiado grande del individuo con la sociedad, cuando existe una gran cohesión social y una gran solidaridad. Cuando existe un obstáculo que lo impida, puede transformarse para el individuo en un impulso suicida. Un ejemplo de ello es el suicidio de los militares.

  El suicidio anómico: anomia significa ausencia de normas. El suicida por anomia es aquel que no ha sabido aceptar los límites que la sociedad impone, aquel que aspira a más de lo que puede y cae, por lo tanto, en la desesperación.

  Durkheim en 1895 publica un libro llamado “Las reglas del Método Científico”. Donde estudia que es la sociología y cual es el método de estudio de ésta. Su punto de partida es aplicar un método científico para el estudio de las sociedades.

  Para Durkheim, la sociología es el análisis de las instituciones, de la relación de los individuos con ellas. Las instituciones son todas las creencias y formas de conducta establecidas y la colectividad. El objeto de la sociología es el estudio de los hechos sociales y el método para estudiarlo es considerarlo como “cosas” no materiales (como por ejemplo la religión, la pobreza, las costumbres). El sociólogo tendrá que estudiarlo desde afuera, a través de observaciones y experimentaciones y con la mayor objetividad posible, partiendo del principio de que se ignora absolutamente lo que es.

  Un hecho social consiste en toda forma de obrar, pensar y de sentir anteriores y externos al individuo, que tienen existencia propia y que ejercen una coacción social sobre el individuo, o sea que lo obligan a actuar de determinada manera debido a la fuerza imperativa y coercitiva que tiene. Se expresan en normas, en leyes, en instituciones que aseguran la tendencia a la buena integración del individuo con la sociedad. Durkheim le va a dar un papel muy importante a la educación, considerándola como representante e intermediaria (al igual que los padres) para moldear a los chicos a su imagen y trasmitirles esas normas. Si uno trata de violar esas normas, reaccionan para impedir un acto si todavía hay tiempo o para anularlo y restablecerlo si se ha realizado y es reparable, y si no es reparable castigando por no cumplir con las normas establecidas; pero en otros casos, la coacción es menos violenta, como por ejemplo, si yo al vestirme no tengo en cuenta las costumbres de mi país, la risa y el aislamiento que provocaría producen los mismos efectos que una pena, pero de forma más atenuada.

  Otro tema que plantea Durkheim es que la conciencia colectiva no es igual a la conciencia individual, ya que los fenómenos sociales son exteriores al individuo. Los hechos sociales y los individuos son diferentes no solo en calidad, sino también no evolucionan en el mismo medio, no dependen de las mismas condiciones. La ciencia que estudia la conciencia colectiva es la sociología y la que estudia la conciencia individual la psicología. La conciencia colectiva no es la sumatoria de conciencias individuales sino que es algo externo al individuo.

LA PROPUESTA METODOLÓGICA DE DURKHEIM
  Se basa en la necesidad de fundamentar las concepciones teóricas a través de la experiencia, analizando y comparando los datos observados. A partir de esto se define el hecho social como fenómeno independiente, exterior y coercitivo a la conciencia individual. Teniendo en cuenta esto, Durkheim sugiere la aplicación de un método experimental indirecto que consiste en la comparación de “tipos” o “especies sociales” como el único camino de investigación para la sociología. Otra característica de su método es el principio de causalidad, en donde un hecho social se explica a través de otro.

  Durkheim en 1893 publica un libro llamado La división del trabajo donde estudia cual es la relación entre el individuo y la sociedad. Su punto de partida es que la sociedad está por encima de los individuos y que la solidaridad explica la asociación entre individuos. A partir de esta obra, va a ver que el conflicto que existe en la sociedad es por la división del trabajo, donde las personas van a tener funciones diferentes y por eso surgen los conflictos. Para Durkheim lo importante es la idea de integración y en su obra plantea la solución para lograr la integración de los individuos en las sociedades modernas. Para el, la principal unidad integrativa es la profesión y la institución que agrupa a los hombres por profesiones. Durkheim identifica:

  Solidaridad mecánica: opera en las comunidades conformada por individuos escasamente diferenciados, con escasa o nula división del trabajo. Es una solidaridad construida a partir de semejanzas y donde existen pocas posibilidades de conflictos. Se da en las sociedades no industrializadas en donde determinados estados de conciencia son compartidos por el conjunto de integrantes de la comunidad (conciencia colectiva muy fuerte) y su fuerza es mayor cuanto mayor sean las semejanzas entre los individuos de la sociedad.

  Solidaridad orgánica: opera en las comunidades conformadas por individuos muy diferenciados y donde existen conflictos entre ellos que solo pueden ser resueltos si hay una autoridad exterior que fije los límites. Esta autoridad es la conciencia colectiva, la cual modela al individuo y permite que la sociedad no se transforme en una guerra. La solidaridad orgánica se da en sociedades más complejas, sociedades industrializadas , en donde existe división del trabajo y cada individuo cumple una función especial. Cada uno participa de un grupo y cada grupo tiene diferentes normas. La conciencia colectiva es diferente a la conciencia individual.

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